La Costa Brava: Caminos de Ronda


La Costa Brava: Caminos de Ronda

A pesar de las dificultades vividas durante este año debido a la crisis sanitaria, en Cloud5 esperamos poder seguir con nuestra actividad en la Costa Brava para este verano, siempre y cuando sea seguro. Es por esto que hoy os traemos la propuesta de los Caminos de Ronda.

Si uno quiere disfrutar de los paisajes de mar, disfrutar de un buen baño y, incluso, de un espacio con sombra, los caminos de ronda en la Costa Brava ofrecen todo esto y mucho más. Estos caminos de Ronda deben su nombre a las rondas o guardias que tradicionalmente hacían las patrullas recorriendo la línea de la costa, para vigilar en contrabando.

Aquí os traemos los tramos de camino que nos parecen más bonitos e interesantes:

Sant Feliu de Guíxols – S’Agaró

La playa de Sant Pol, de Sant Feliu de Guíxols, desemboca en un camino de ronda ancho y cómodo que transcurre entre vegetación variada y casas señoriales hasta llegar a la cala de Sa Conca, en S’Agaró. El trazado es sinuoso y los pinos, los matorrales y los tramos propicios para la pesca con caña son algunos de los elementos más característicos de este recorrido que bordea la punta de Pablo al final de la bahía, la cala del Barco, las planas de cala Pedrosa y la misma cala Pedrosa, una pequeña playa de arena gruesa abierta al sureste.

Más adelante encontramos las calas Fuente y de las Vacas, ambas sin playa y formadas por rocas no muy altas, donde se pueden encontrar abundantes erizos de mar. Al final de este tramo rocoso, que destaca por el buen estado de conservación del camino, llegamos a la cala de Sa Conca, una especie de bahía cerrada al sur por la punta de Sa Conca, y al norte por la punta de Pinell. El islote de Sa Conca divide la cala y forma la llamada cala de erizos o s’Oriçar. El camino continúa bordeando la punta del Pinell y la punta Prima hasta adentro a la marina de Port d’Aro.

Cala Comadrones – Tossa de Mar

No se trata de un camino de ronda llano y, de hecho, el recorrido está pensado para excursionistas y aficionados al senderismo ya que se pasa cerca de acantilados y hay subidas y bajadas Eso sí, ofrece unas de las mejores panorámicas.

El camino comienza a cala Llevador y pasa por el estrecho de sa Boquera, la isla de la Muladera, cala Moltó, cala de Jeroni, cala de Donde Raja del Agua, cala Sot de en Cona, punta des Cards, mirador desde Cards y, finalmente, playa de es Codolar. Dicho de otro modo: no olvide llevar buen calzado, una botella de agua y la cámara! Y no se preocupe, porque a lo largo del camino encontrará un montón de marcas y flechas de pintura blanca.

Buena parte del recorrido, por cierto, también se puede hacer en kayak.

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Del Faro de Roses a la Almadraba

Si vas con niños, este es uno de los caminos de Ronda más accesibles para ellos ya que es una de las rutas más lineales y dura relativamente poco: unas dos horas y media. El camino comienza en el faro de Roses, situado a 24 metros sobre el nivel del mar y construido, por cierto, durante el reinado de Isabel II. El faro, por cierto, está justo debajo del castillo de la Trinidad que también merece una visita. Durante el trayecto, lleno de afloramientos rocosos, pasaremos por la playa de Canyelles Petites donde podremos ver (y alucinar) un islote formado por varias rocas (Los Ramales) que son el punto de descanso de aves como el cob marino.

Siguiendo la ruta, una vez pasada la primera playa, el camino de ronda continúa cerca de la línea de mar. Entre la playa de Canyelles y la de la Almadraba, hay también dos salientes rocosos utilizados frecuentemente por los pescadores: las puntas del Omella y del Ullastrell.

Finalmente, se llega a la playa de la Almadraba. Esta playa, por cierto, debe su nombre al tipo de pesca que se practicaba.

El Port de la Selva – Llançà

En el Puerto de la Selva encontramos dos caminos de ronda y los dos pagan mucho la pena: por un lado, el que une la cala Fornells con la cala Tamariua, y por otro, el que une este municipio con Llançà por la costa . El primero es alucinante, sobre todo, por las playas por las que se pasa: Cala Cativa y cala Fornells.

El segundo es bastante más largo (unos 5 kilómetros) pero el camino lo vale: sale de la playa del Valle y sigue la línea de la costa hasta llegar a Llançà. El recorrido pasa por la playa de la Colomera y desemboca en el faro de s’Arnella, situado en la denominada península de s’Arnella, una zona que había sido reservada a uso militar y quedó libre de la especulación urbanística que afectó la mayoría de los terrenos situados en primera línea de mar. La silueta del monasterio de Sant Pere de Rodes domina este paisaje.

El camino continúa hacia Llançà y permite apreciar las peculiares características geográficas de la zona: ninguna de Bol, la isla Español de en Lambert, la punta del erizo de mar, la punta Podaire, la punta de Feliu o la de poco y la playa de la Farella. Necesita más motivos? Pasará por las siguientes playas: Cau del Llop, Las Atunes, La Farella, Las Carboneras y cala de la Garganta.

Platja d’Aro – Sant Antoni de Calonge

La punta rocosa de Platja de Aro es el punto de partida de un camino de ronda que comunica con la playa de Torre Valentina. Seamos sinceros: la ida y la vuelta no es nada del otro mundo, pero el camino pasa por unas playas fuerza alucinantes y túneles con panorámicas brutales: La punta de en Ramis, la playa Rovira, el pasillo conocido como el chupón, la pequeña playa de sa Cova, las calas de Pitxot, el Vilaret o el Pino, y la rocosa punta de Escuits. Desde el camino, además, se pueden ver las denominadas Redondas de Dentro y Fuera, un conjunto de arrecifes que aparecen y desaparecen con la fuerza de las olas.

File:Cala Rovira Platja d'Aro.jpg - Wikimedia Commons

Playa Rovira

El camino de ronda continúa por las playas del Ros, se Canyers, Belladona y Sant Jordi. Esta última situada en medio de una punta de rocas que se prolonga hasta el islote del mismo nombre. En este punto se forma, por cierto, un rincón diminuto protegido por la misma pared del camino de ronda. El camino continúa hasta la playa de Cabo Roig, la Ermita, de ses Torretes, de Treumal (cala Gogó) y de Can Cristus.

Aquí, y este es el gran qué de esta ruta, la punta del Malpàs comunica con la cala Roques Planes. Y, cuando tenga la memoria de la cámara plena, puede continuar hasta Torre Valentina, en Sant Antoni de Calonge.

Blanes – Lloret

Ya podremos hacer y acceder al Camino de Ronda de Cala Bona, el del tramo norte de Blanes-Lloret. El camino, que llevaba más de diez años cerrado, fue construido en la década de los años 70 por la Urbanización Cala San Francisco. Aunque ahora se convertirá en un punto clave para los instagramers aficionados en la Costa Brava, su finalidad inicial era la implantación de una tubería para recoger las aguas residuales de las parcelas adyacentes a la costa.

Ahora, además, se incorporará un nuevo tramo al recorrido: un acceso inédito por el lado sur. El nuevo tramo, actualmente en construcción, conectará la cala hasta la Calle de la Ermita, junto a la entrada posterior del Jardín Botánico Marimurtra e incluirá un mirador en la Roca de Es Viver.

Si desea saber más, no te pierdas la visita guiada que tendrá lugar el próximo domingo 18 de marzo. El historiador Blanes y técnico del Archivo Municipal, Aitor Roger, propondrá a los visitantes que la acompañen en un paseo literario por conocer la historia de Cala Bona y sus entornos, los personajes ilustres que lo rodean, y los escritores y poetas que se inspiraron en su paisaje.

Lloret de Mar

En Lloret de Mar encontramos varios caminos imprescindibles. El primer camino de ronda une Blanes con Lloret de Mar y pasa por unas playas y calas alucinantes: La playa y la punta de Fenals, la cala Baños, el Rompiente o sano Caravera. La belleza del paisaje de esta zona radica, también, en la vegetación y en los acantilados de paredes verticales y color grisáceo. A diferencia de la playa de Fenals, la cala Baños es un rincón profundo y rocoso donde abundan los arrecifes y erizos, al igual que en la caleta de sa Caravera. Esta última está coronada por el espléndido mirador de la Mujer Marinera.

El mirador de Mallorca, al final de la playa de Lloret de Mar, es el punto de salida de otro camino de ronda también muy recomendable: el que comunica la playa de sa Caleta con la cala de los Frailes, la de Tronos y la punta de los Cogollos.

Un larguero de la carretera que va de Lloret de Mar en Tossa de Mar nos lleva hacia el camino que comunica la cala Canyelles con la cala Morisca, un lugar pequeño, estrecho y pedregoso, pero de gran belleza, rodeado de terrenos altos, ricos en vegetación, fundamentalmente pinos. Se accede por unas escaleras con fuerte pendiente.

La cala Llorell, a la que se accede por la calle principal de la urbanización que lleva el mismo nombre, es el punto de salida de otro camino de ronda que llega hasta la playa de Porto Pi, y en la que también se ‘puede llegar en un barco procedente de Tossa de Mar.

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Aiguablava – Begur – Pals

Es, posiblemente, uno de los caminos de Ronda más conocidos pero no podía no estar: El punto de partida es en la playa de en Malaret, junto a la de Aiguablava. El camino, bastante accesible para todos, está lleno de pinos, matorrales, rocas con arrecifes y, evidentemente, escaleras que llevan a las playas. La gracia de este camino, sin embargo, son las playas que te encuentras como por ejemplo la Playa de n’Estàsia, donde brota una fuente de agua dulce y desde donde se puede ver la cabeza Rubí que marca el cambio de color de la costa: de rojo a gris e incluso negro.

El camino sigue bordeando las calas de Begur y se adentra en los árboles hasta llegar a la cala de Aiguafreda. Arrecifes, pequeños islotes y una vegetación casi salvaje son las características del camino que a caba en la playa del Racó de Pals. Antes, sin embargo, el recorrido atraviesa la pequeña cala de Sa Riera y las escarpadas puntas de Espinuda, Isla Roja o Roca Negra.

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